Viajar permite conocer otras culturas, sociedades, fomenta la convivencia y contribuye al desarrollo y crecimiento personal. Además, en muchos casos, supone el primer periodo de independencia del seno familiar, lo que permite al estudiante aprender a desenvolverse en ambientes nuevos y desconocidos, mejorando la confianza en uno mismo.Si combinas un curso con prácticas profesionales, además del perfeccionamiento de un idioma, esta experiencia sirve como un puente entre el mundo académico y profesional, da la oportunidad de conocer métodos de trabajo diferentes, favoreciendo la innovación en el puesto de trabajo, la flexibilidad y una mayor adaptabilidad de cara al futuro.


